TELÉFONO: (+34) 915541204
Cesta0
Total:0,00 €
Su cesta de compra esta vacía!


¿EL COACHING ES O NO ES PSICOLOGÍA?

Coaching NO es psicología, te dicen el primer día en las Escuelas de Coaching. Con el desconocimiento inicial que tienes de lo que es coaching y la autoridad que le confieres a los “maestros”, muy posiblemente te lo crees.

Incluso a no pocos psicólogos que conozco les ha pasado. También es probable que, si eres psicólogo, te hayan estado advirtiendo durante todo el curso que a ti te va a costar más, que tienes que desaprender. Si tienes un espíritu abierto, posiblemente con el tiempo te vas dando cuenta de que la mayoría, si no todas, las técnicas que vas aprendiendo son “pura” psicología.

Entonces, ¿por qué las Escuelas muestran ese afán de iniciar sus cursos con esta distinción tan errónea?

Siendo bienpensantes, podemos suponer que algunos precursores han querido asegurarse de que los coaches recién formados no hicieran psicoterapia con sus clientes. Que empezaron insistiendo en que coaching no es psicoterapia. Y que con el tiempo, quienes fueron sus alumnos y ahora son profesores, desconocedores de la distinción entre psicoterapia (psicología clínica) y psicología, han ido simplificando el mensaje y olvidando su intención inicial. Animo a quienes empiezan a formarse a que pregunten: “Si no es psicología, ¿qué es? ¿mecánica celeste?”

Con un probable interés comercial por hacer valer su “producto”, muchas Escuelas van más allá. El primer día de clase suelen empezar explicando las diferencias entre coaching y psicología. Así, dicen: “La psicología se enfoca en lo negativo, mientras el coaching en lo positivo”, o “la psicología mira al pasado y el coaching al futuro”, Se trata de dos distorsiones o creencias erróneas que es importante cuestionar, tal como el mismo enfoque de coaching promueve.

La psicología clínica se enfoca en promover la salud y el bienestar emocional, desde el estado actual del cliente, sea cuál sea. No hay una línea clara de “normalidad”, que separe las personas “sanas” de las que tienen problemas psicológicos. No es necesario tener una patología para acudir a un psicólogo. Y este es un error muy extendido en la sociedad en general, que hace que muchas personas experimenten un sufrimiento inútil o mantengan unas relaciones insatisfactorias con su pareja, hijos, jefes o colegas de trabajo, por ejemplo. Una terapia eficaz parte de la salud y de promover la autoestima y la autoconfianza de la persona, y eso no se puede hacer a partir de lo negativo.

Respecto al enfoque en el pasado, la confusión viene probablemente de la identificación de la psicoterapia con el psicoanálisis en Argentina y otros países latinoamericanos, de donde procede la corriente de coaching “ontológico”.

Otra diferencia que suele esgrimirse es la “no directividad” del coaching frente a la supuesta directividad de la psicoloterapia. Precisamente el origen del coaching está en la psicología humanista, especialmente en la “psicoterapia centrada en el cliente” desarrollada por Carl Rogers, que propugnaba la horizontalidad en la relación y el enfoque “no directivo” para ayudar al cliente a desplegar su potencial y encontrar sus propias respuestas a sus problemas.

¿Cuáles son, entonces, las verdaderas diferencias? La Psicología es una ciencia aplicada a numerosos campos, mientras que el Coaching es una metodología de desarrollo de personas, que a su vez es una práctica de psicología.

Todas las técnicas que utiliza el coaching son psicológicas. En mi libro “Fundamentos psicológicos del coaching” no he encontrado ni un Fundamentos del Coachingsolo modelo que no sea de psicología básica o aplicada en diversos campos: clínica, organizacional, educativa…Motivación, gestión de conflictos, escucha activa, asertividad… son modelos y herramientas creados por psicólogos. Modelos tan propios del coaching ontológico como la escalera de inferencias, la columna izquierda, las rutinas defensivas y el aprendizaje de doble bucle, fueron creados y aplicados por el psicólogo organizacional Chris Argyris. El cuestionamiento de creencias mediante el diálogo socrático es un técnica fundamental de la terapia cognitiva. Y así sucesivamente.

Y entonces, ¿Es necesario ser psicólogo para ser coach?

No, pero ayuda. El coaching es una metodología muy poderosa de desarrollo que requiere una gran cualificación en el profesional. No sólo requiere saber poner en práctica una serie de determinadas herramientas, sino muy especialmente, desarrollar cualidades y competencias personales necesarias para tener un impacto positivo en la vida de otros.

El mismo Carl Rogers estableció y demostró las cualidades que deben tener los profesionales de ayuda a otros: Empatía, valoración positiva incondicional y autenticidad. Por ello, no todo el mundo puede ejercer de coach, no porque no tenga una titulación en psicología, sino porque lo primero que hay que tener es empatía. El coaching es un proceso de transformación. Para ayudar a otros en su proceso de transformación personal, es importante que haya desarrollado uno mismo esas cualidades, esa forma de pensar, y por supuesto sentir que está abierto al cambio, a la mejora, a desarrollar creencias positivas sobre la capacidad de las personas para mejorar y desplegar su potencial. El coach ha de desarrollar una mente flexible que pueda ver las realidades desde distintas perspectivas, que pueda verla desde la perspectiva del otro y ser capaz de ayudar a ese otro a abrir la mente a estas nuevas perspectivas y posibilidades de acción.

Desde aquí animo a los coaches a formarse en las técnicas y en los procesos y fenómenos de base, que al final es un tema de desarrollo de personas. Las personas somos complejas, tenemos motivaciones, inquietudes, expectativas, aspiraciones, creencias, y hay bastantes cosas que se saben en la psicología científica. Todo lo que puedas aprender y desarrollar te va a cualificar y eso te va a hacer distintivo en el mercado.

Last modified on Martes, 15 Noviembre 2016 12:08